Mariana Castro de Ali nació en México. Actualmente vive en California con su hijo y su esposo. Como emigrante, como mujer y como persona de color, Mariana se ha sentido sin voz. Su trabajo combina sus experiencias y su rutina diaria con elementos comunes como conversaciones, hilos y tampones. Ella incluye elementos sagrados y profanos para crear un dialogo que provoque emociones y sacuda el intelecto. Su trabajo se realiza en varios medios: pintura, escultura, instalaciones, audio y video. Sus piezas son la contribución de energía física e intelectual que representan su deseo por interrumpir los estereotipos sobre la raza, genero y creencia.